
Cada vez más, los productos con denominación de origen ganan más espacios en las tiendas, y es que el cliente cada vez más mira lo que compra con ojos más exigentes y así tiene que ser.
Una de estas denominaciones de origen es la del Penedès. Antes de nada, comentar que una D.O se produce cuando las condiciones climáticas y de la zona se convierten en esenciales para que el producto sea como es, ya que si se produjera en otro enclave, con temperaturas o tipo de tierra diferentes, ya no se sería el mismo.
Después de esta breve introducción seguimos con la visita a la D.O del Penedès. Esta nos ofrece ricos y excelentes vinos blancos, frutados y de graduación moderada, mientras que los brebajes negros son suaves, con textura aterciopelada y de carácter. Los rosados se muestran frutados y fragantes.
Estas bodegas ofrecen vinos de renombre que llenan las vitrinas de los mejores restaurantes y es un placer para el paladar poder disfrutar de ellos. Pero si además visitan la zona con intención de conocer algo más que sus bodegas, no pueden dejar de visitar entre muchos otros enclaves el Castell de Sant Martí Sarroca o la población de Olèrdola.
Pero sobre todo el Penedès es una tierra de vinos que ofrece unas interesantes rutas vinícolas, o mejor dicho, enoturismo, la forma más interesante de conocer los brebajes y la tierra que los acoge.
Una de las más conocidas es la visita a Heredad Segura Viudas. Aunque últimamente se ha puesto de moda lo que se conoce como las enocalçotades, en las Caves Nadal y Restaurante La Posada, esta es una jornada enogastronómica para disfrutar en familia y amigos de dos elementos muy interesantes, los calçots y las bodegas.
Solo me queda desearles que disfruten de la visita a estos enclaves y que si tienen la suerte de admirar todo el proceso de elaboración del vino, disfruten. Sean prudentes con las catas.
Foto vía: rutadelxato