
En toda la península es conocido como el Camino de Santiago, pero este tiene una variante catalana que se une al más conocido tras cruzar la frontera, el Camí de Sant Jaume ( Santiago en catalán). Esta ruta recorre enclaves de la comunidad catalana preciosos.
Se considera una ruta cultural que permite ir desde Cap de Creus hasta el Cabo de Fisterre. Cruza España de punta a punta por la parte norte y vale la pena disfrutar de ello.
Esta caminata encuentra el inicio en Sant Pere de Rodes, un monasterio situado en el Ampordá y sigue el camino hacia tierras de Barcelona, llegando al gran monasterio de Montserrat. Pasando por un sinfín de localidades y poblaciones, como por ejemplo, Olot en la Garrotxa o Vic en Osona, en las que el caminante se encontrará con toda clase de personajes locales y lugareños que darán lo mejor de ellos para que su camino sea una experiencia inolvidable. Naturaleza en estado puro y cultura se unen en este Camino de Sant Jaume para llevar al viajero hasta el final del camino de Santiago.
La parte final del Camí es Alcarràs, ya que en esta población se une al Camino Aragonés. Aunque actualmente es cuando se está dando a conocer de verdad, cabe comentar que el camino de Sant Jaume, en Catalunya, ha estado vinculado a las rutas jacobeas desde siempre.
Gracias a su importancia ha sido considerado como un bien cultural y reconocido como el primer gran itinerario europeo, por el instituto Europeo de Itinerarios Culturales. Por lo que las ramificaciones han sido consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Mas allá del hecho de andar, el Cami de Sant Jaume, al igual que su símil peninsular, es una forma de reencuentro personal, de buscar en nuestro interior. Además ofrece la posibilidad de disfrutar de la experiencia con gente que encuentras en el camino.
Y por último, cómo no, es una gran forma de viajar, de conocer la naturaleza que nos rodea. Por lo tanto no olviden la cámara de fotos y disfruten de la experiencia.
Foto vía: pirineos 3000