
Aunque el tema de hoy rebasa los límites del territorio catalán, la gran proximidad de Andorra, país al que se puede acceder muy fácilmente desde La Seu d’Urgell (Lérida), hace que merezca la pena dedicar unas líneas a este pequeño e hipnótico estado del Pirineo. En concreto, el post gira en torno a la interesante parroquia de Escaldes-Engordany, el segundo municipio andorrano en importancia.
Por lo que atañe a los turistas que procedan de cualquier punto de la geografía española, éstos deben tener presente que el aeropuerto más cercano, el de Lleida-Alguaire, apenas presenta actividad en la actualidad, aunque existen buenas comunicaciones por carretera, incluyendo el transporte público desde las principales ciudades catalanas.
Asimismo, aquellos que residan en el sur de Francia también podrán acercarse hasta allí, aunque el acceso resulta más complejo a causa de lo accidentado del terreno.
Situada en el sudeste de Andorra, la parroquia de Escaldes-Engordany es la segunda más poblada del país (en el 2008, aglutinaba más de 16.000 habitantes).
Entre sus principales alicientes, cabe subrayar iglesia de Sant Miquel d’Engolasters (en la imagen, erigida posiblemente a comienzos del siglo XII). En su interior, pueden admirarse hermosas pinturas realizadas por un misterioso artista al que se conoce como Maestro de Santa Coloma. Sin embargo, hay que tener presente que los originales de las mismas se hallan en el Museo Nacional de Arte de Catalunya, en Barcelona, sin duda una de las asignaturas pendientes para todos aquellos que visiten Cataluña.
Del mismo modo, también vale la pena detenerse en la iglesia de Sant Jaume, dotada de un original campanario lombardo y de factura neorrománica. Y por supuesto, no hay que olvidar el centro termolúdico de Caldea, que abrió sus puertas en 1994. En la actualidad, el complejo da cabida al espectáculo multimedia Mondaigua (Mundo de agua), ideado por la compañía de teatro Els Comediants.
El Museo del Perfum y el Centre d’Art d’Escaldes-Engordany redondean la oferta turística de la zona. No olvidaros tampoco de la cercanía de esquiar en Andorra, otro de los grandes alicientes que tenemos durante la época invernal por estos lares.
Foto vía: Fmanega por el mundo